
Con esta victoria, Kim se convierte en la nueva número 2 del mundo y amenazando seriamente a la primera jugadora del mundo, Caroline Wozniacki, de la que separa tan sólo 140 puntos en la clasificación WTA. Es además la 4 victoria en un Grand Slam para la jugadora belga. Se da el dato curioso que los 3 anteriores los había ganado en el mismo torneo, el Open Usa, por lo que es su primer "grande" fuera de las pistas de Flushing Meadows. De paso también acabó con la racha victoriosa de la jugadora china, que llevaba 11 victorias seguidas en este 2011, después de su victoria en el torneo de Sidney y presentarse por primera en su carrera en la final de un Grand Slam. Pasando a la historia por ser la primera jugadora de su país en llegar a la final de un Grand Slam.
No lo tuvo nada fácil Clijsters, que se vio sorprendida por una jugadora que demostraba que no estaba por mera casualidad en la final y que no tenía nada que perder. Así Na Li, después de unos comienzo dubitativos propios de una novata en una gran final (empezó perdiendo su saque y con 2-0 para Clijsters), se fue soltando y poco a poco empezó a sacar todo el juego que lleva dentro y que ha demostrado durante estas dos semanas. La jugadora asiática empezó a tener un juego mucho más dinámico, alternado largos peloteos de fondo con subidas a la red que sorprendían a Kim , que empezó a estar más fallona de lo habitual. Así, después de remontar el 2-0 inicial, Li logró romper por segunda vez el saque a su contrincante y acabar adjudicándose el primer set por 6-3.

Era un todo o nada, y la belga salió con aires renovados en la segunda manga, dando buena prueba de su experiencia en estos torneos y finales, y empezó a lucir un juego mucho más agresivo. Pero la jugadora china no se rendía y seguía muy luchadora. Las jugadoras daba la sensación de estar más cómodas al resto que al saque, como demuestra que a la rotura inicial de Kim le siguieron otras 4 en los siguientes 6 juegos. Al final, Kim logró imponerse y anotarse este segundo set por 3-6.
Todo quedaba para el tercer y último set, y tal como había transcurrido la final, con las espadas en todo lo alto. Pero en este tercer sí que la china acusó los nervios y tensión de una gran final y se vio desarbolada por una jugadora a su mejor nivel y segura de sus golpes. Dos breaks acabaron decantando la balanza del lado de la tenista belga que se impuso por un nuevo 3-6.
El público premió a las dos jugadores con una gran ovación por el gran tenis y final disputada, una de las mejores de los últimos años y que acabó con el triunfo de la favorita, y con la confirmación de una jugadora china que en la madurez de su carrera (tiene 28 años) ha logrado llegar a una gran final por méritos propios y colarse entre las mejores jugadoras del mundo.
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